Increíbles Comestibles, Nueva Huerta Urbana.

increíble comestible

Y si la naturaleza reinvirtió las ciudades en la versión "granja urbana", el movimiento participativo de Incredible Edibles está polinizando el planeta...

Incre√≠ble comestible, por la peque√Īa historia.

Comida gratis para compartir, jardines abiertos para todos y solo la mano para estirar y probar una fresa, una pera, cosechar un calabac√≠n, algunas hojas de menta u otros tesoros de la naturaleza: este es el sue√Īo ideal para M√°s y m√°s ciudades como Asni√®res en Ile-de-France, Brest en Breta√Īa, Albi en Midi-Pyr√©n√©es, Angers en Pays-de-Loire, Burdeos en Aquitania o Barcelona en Espa√Īa, Horten en Noruega...

¬ŅC√≥mo lograrlo? Plantando, regando y compartiendo. Acabas de entrar al baile de "Incre√≠ble Comestible".

Guisantes * y amor, de Todmorden a Albi

increíble comestible

El movimiento "Incre√≠ble comestible" naci√≥ en Inglaterra en la ciudad de Todmorden en 2008, cuando dos madres, Mary y Pam, decidieron plantar un pie de ruibarbo para compartir cerca de una parada de autob√ļs.

Esta ciudad es ahora el tema de los verdaderos viajes inici√°ticos.

R√°pidamente, todos participaron en este renacimiento siguiendo el hilo rojo de "abundancia, el fruto de compartir", a veces incluso apuntando a la autosuficiencia alimentaria. Este es el caso de Albi, una comunidad que est√° especialmente comprometida con esta filosof√≠a de vida: sus ciudadanos act√ļan diariamente para reorganizar el 100% de sus necesidades de producci√≥n agr√≠cola en un radio de 60 km, reuniendo a operadores locales y Fomentando la producci√≥n org√°nica. Albi es un modelo para muchas otras ciudades francesas y cada d√≠a se lanzan nuevas iniciativas.

Más allá de este deseo de regeneración local, el objetivo de Les Incroyables Edestibles es alentar a los ciudadanos a salir de la dependencia del sistema agroalimentario mundial, a conocer la vida del suelo y a tomar conciencia de la importancia de Consumo y producción local y saludable.

Recrear enlaces

Desde los enlaces sociales hasta la Madre Tierra... Al iniciar un huerto urbano en la ciudad, los habitantes de la ciudad enamorados de la naturaleza pueden poner sus manos en el suelo, plantar una base de frambuesas, sembrar una fila de ensaladas, agregar compost al pie. Puerros o solo agua. Frente a los condominios, como antes de los pabellones, todos pueden incluso plantar frutas y verduras en macetas "para compartir".

Para participar en el movimiento, vaya a // lesincroyablescomestibles.fr y comun√≠quese con su municipio para definir su proyecto y los espacios p√ļblicos disponibles.

Incluso las escuelas pueden participar: //increduc.lesincroyablescomes.fr.fr

* guisantes

Claire Lelong-Lehoang

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