La Educación De Un Gatito: Las Primeras 6 Cosas Para Enseñarle A Tu Gato.

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¿Acabas de adoptar un gato bebé? Tan pronto como llegue a su hogar, debe comenzar lenta pero seguramente su educación. Descubre los primeros 6 pasos esenciales que no debes perderte. La limpieza, el respeto por los lugares y los habitantes y las reglas de socialización son aspectos a tener en cuenta. Incluso si su gatito saldrá naturalmente con el tiempo, es importante inculcar lo básico con un marco coherente y justo.

La educación de un gatito: las primeras 6 cosas para enseñarle a tu gato.

Fomentar la limpieza

Es un hecho: el gato es un animal limpio por naturaleza, ¡ya que es la madre la que hace el trabajo! Ella enseña a sus pequeños el buen comportamiento para tener que mantener limpio el lugar de la vida, y esto desde las primeras semanas. Algunos incluso dicen que la limpieza sería innata en estos animales, ya que los gatitos alimentados con biberón también están limpios sin intervención materna... De hecho, el gato es instintivamente higiénico: lame varias veces al día para mantener limpio su abrigo.

Pero cuando el gatito llega a su nuevo hogar, depende de ti mostrarle su nueva camada, que tendrás que limpiar todos los días para no repelerlo. ¡A menudo sucede que a los gatos, incluso a los adultos, les preocupa la limpieza simplemente porque la basura no es lo suficientemente limpia para ellos! Para limitar este problema, nos encargaremos de elegir el tipo correcto de basura y la buena bandeja, preferiblemente cerrada para que el gatito tenga su privacidad. Incluso hay sistemas de ropa de cama autolimpiables.

Presentar la nueva camada.

Los primeros días, es mejor mantener a su gatito en una sola pieza para que gradualmente tome sus marcas. Coloque la bandeja en una esquina y lleve al gato bebé a la cama varias veces al día, especialmente después de las comidas.

¡Instintivamente, entenderá muy rápido que debe usar la basura como un inodoro ya que la madre ya no está allí para limpiar detrás de él! Cuando haya tenido sus necesidades, no dude en acariciarlo para demostrarle que ha hecho el lugar correcto. Posteriormente, coloque la basura en un rincón tranquilo de la casa y preferiblemente un poco más atrás: su gato irá solo, porque apreciará estar fuera de la vista.

Acostumbrarse a ser manipulado.

Se recomienda comenzar a manejar el gatito lo antes posible, con dulzura obviamente: tomarlo en los brazos o en los hombros, rascarse la barriga, mirarle los dientes o las orejas... (¡su veterinario se lo agradecerá!). Tenga cuidado de no prolongar las sesiones demasiado tiempo, de lo contrario corre el riesgo de ser asqueroso. También tenga cuidado de elegir el momento adecuado: si interrumpe durante la siesta o la comida, es posible que no se aprecie y, en su lugar, tome la cosa como acoso...

En cuanto a tocar el vientre, tenga en cuenta que algunos gatos lo soportan más o menos bien; ¡Pronto te darás cuenta de qué categoría es la tuya! Si parece apreciarlo, es un punto positivo, pero si está irritado no insista más de lo necesario: el principio es hacer que sea lo menos tolerable, gracias a la repetición, antes de la atención veterinaria. por ejemplo.

Enséñale respeto

¡Esto es para mostrar algunos límites a tu gatito, especialmente durante las fases de juego donde puede suceder que rasque y muerda con demasiada convicción! Para que un gato no desarrolle esta tendencia, nunca juegue con su mano o con sus pies. De hecho, mientras sea pequeño e inofensivo, puede parecer gracioso... pero rápidamente se convierte en un problema si toma el hábito. Por otro lado, este tipo de "juego" puede percibirse como una agresión en algunos gatitos, es probable que desarrolle mecanismos de defensa que seguirán siendo sistemáticos en la edad adulta, y que le será difícil deshacerse de ellos.

Mejor enseñarle a jugar bien desde el principio: siempre use un juguete (pluma, cuerda...) para que el gatito no se sienta tentado a morderte o rascarse directamente. Y si muerde o sale garras, siempre repréndalo con la misma frase en tono firme, pero sin gritar para no asustarlo: por ejemplo, "No, no garras"; "No muerdas".

Socializar a otros

La socialización del gatito a otros animales y visitantes es un paso importante.¡No dudes en invitar a familiares a tu hogar, para que el pequeño gato tenga la costumbre de conocer a otros humanos! Si tiene hijos, establezca reglas claras con ellos que se comprometan a respetar en presencia del gatito: no grite ni corra, no haga un gesto repentino, no lo obligue a que lo toquen si no lo hace. No quiero abrazarlo por la fuerza.

De lo contrario, puede ser una buena idea traer amigos o familiares con hijos para que su gato se acostumbre, después de explicar estas mismas reglas a los pequeños bribones. Si tiene otros animales, organice una "reunión supervisada" (preferiblemente no el día de llegada del gatito). Si la cara a cara sale mal, evite intervenir físicamente sino en sus manos: asustado y sorprendido, el gatito se esconderá y podrá repetir la experiencia al día siguiente. Mantén la calma y la confianza y no apresures las cosas.

Recompensa y castigo del gatito.

Nunca grite o toque a su gatito con contacto físico directo (mano, pie). Si lo atrapas en el acto, solo levanta la voz y repite siempre lo mismo ("¡No!"; "¡Eso no!"). Si el gatito ha cometido un error o te molesta cuando has regresado varias veces (si voló alrededor de la mesa cuando comes, no pares de jugar...), la mejor solución es la ignórelo hasta que se calme o lo encierre en una habitación separada.

Para recompensarlo, el mejor reflejo es la caricia para reforzar los buenos comportamientos: cuando usa su litera, su raspador, sus juguetes en lugar de jugar con los objetos de la casa... Adopte un tono benevolente y alentador. Finalmente, el gatito, por supuesto, disfrutará de pequeñas golosinas de vez en cuando, pero esto no debería ser sistemático: podría animarlo a reclamar y conducir a problemas de sobrepeso.

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Vídeo: Consejos para educar un gato.

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